Obenasa Lacturale dejó escapar ayer una de esas oportunidades que rara vez pasan en la Liga Femenina. Ante un rival directo las de César Rupérez completaron un partido horroroso y permitieron que el Gran Canaria 2014, flojísimo durante toda la primera parte, se llevase el triunfo.
Las navarras mordieron el polvo porque hicieron méritos más que sobrados para ello. Con un 27% de acierto en el tiro de dos y un 31% en el de tres no se puede aspirar a mucho más en una liga tan competitiva. La salida del equipo a la cancha fue desastrosa. La baja de María Asurmendi por lesión y la de Wallace por problemas burocráticos son un hándicap enorme para el equipo, muy corto en la rotación. Sin una dirección de juego clara, al equipo rosa le costó encontrar su sitio. Afortunadamente las canarias se sumaron al carrusel de fallos para permitir que Obenasa Lacturale siguiese vivo a pesar de todo. El pírrico 10-14 del primer cuarto y el todavía más pobre 9-11 del segundo lo dicen casi todo, porque no es que ayer los equipos se empleasen a fondo en defensa, sino que cometieron fallos increíbles.
La mejor jugadora en estadística de Obenasa, la americana Burgin, se marchó del partido logrando 5 de 15 en tiros de dos, y la mayor parte de esos errores fueron debajo del aro y con una oposición relativa. Gran Canaria 2014 no se creía que a pesar del lamentable partido que estaba haciendo pudiese ir ganando al descanso (25-29).
El equipo de Rupérez pareció querer reaccionar en el tercer cuarto, donde fue poco a poco reduciendo la ventaja y dispuso de una inmejorable ocasión para haber igualado el partido a falta de dos minutos. Después de tantos despropósitos Obenasa podía haber tenido una segunda vida, pero la volvió a desaprovechar. A partir de ahí el equipo se hundió poco a poco y el Gran Canaria 2014, muy por debajo de sus cifras normales hasta ese momento, comenzó a enchufarlo casi todo. D'Andra Moss fue la única referencia del equipo visitante, pero a pesar de eso resultó imposible pararla. En Obenasa Lacturale para entonces todo eran ya nervios, desajustes defensivos y mucho miedo en ataque. La diferencia se fue poco a poco ampliando al ritmo que marcaba Moss y Obenasa asumió que la derrota era inevitable. Ni aun jugando dos horas más lo hubiesen podido lograr.
UNB OBENASA LACTURALE 49 (10-9-15-15).- García (12), Díez (6), Dapo, Rad (13) y Burgin (14) -cinco inicial- Podesvova (2) y Seguí (2).
GRAN CANARIA 2014 LA CAJA DE CANARIAS 68 (14-11-15-28).- Eva Montesdeoca (6), Yurena Díaz (8), Patricia Argüello (15), Vanessa Blé (4), DÁndra Moss (29) -cinco inicial-Leticia Romero (4), Astou Ndour (2). Aubrey Vandiver (0), Elina Dillone (0), Bineta Ndoye (0), Conchi Mongomo (0) y Déborah González (0).
Árbitros. López Luis y Alonso Morán. Sin eliminadas.
Incidencias: 700 espectadores en Arrosadía.
Parciales. 10-14, 9-11, 15-15 y 15-28.
Rupérez: "Hemos hecho un mal partido"
"Quizá lo único positivo ha sido el ambiente en la grada. Es una pena que venga tanta gente y luego a nivel deportivo estemos a este nivel. Hemos hecho un mal partido. Hemos entrado mal y con mucho trabajo y sufrimiento, no con calidad en el juego, hemos conseguido estar en el partido. Hemos estado mal, muy inseguras, poca circulación de balón. Entrenamos mejor de lo que hemos hecho hoy", explicó el técnico, que se refirió a las bajas. "Tenemos la baja de Wallace y la de María. Hemos estado muy cortas en la rotación exterior. Si eso se nota o no, no lo sé. Yo lo que sé es que cuando tienes más recursos puedes optar por alguien más acertado. Pero cuando no hay más y lo que tienes no está acertado tienes que seguir dándole minutos y confianza".