La selección española es una de las candidatas a luchar por las medallas en el Europeo U16 y en el último torneo preparatorio que se disputa este fin de semana en Cagliari (Italia) España ha arrancado el cuadrangular dando muestras de su autoridad venciendo a las anfitrionas por 32 a 71.
NAIA FERNÁNDEZ / DPTO. COMUNICACIÓN FEB
ITALIA AGUANTA EL TIPO (8-19) 8-19 Poco duró la sensación de que Italia podía plantarle cara a España. Los rebotes ofensivos que dieron vida a las transalpinas en los primeros compases pronto de tornaron en pérdidas, posesiones completadas sin lanzar a canasta y tiros muy forzados. Sin embargo las españolas no abrían brecha porque les faltaba completar con acierto sus tiros bien seleccionados. Italia se encontraba cómoda con el 8-12 a los 5 minutos de juego pero cuando la línea exterior de ‘la roja’ comenzó a afinar la puntería el parcial fue de 0-7.
DEFENSA Y CONTROL EN LA ZONA (10-20) 18-39 Con la base de un buen trabajo defensivo y con el liderazgo ofensivo de Belén Arrojo las pupilas de Evaristo Pérez completaron 11 minutos sin recibir ningún punto y un parcial de 0-21. Zenaida Pérez se hizo fuerte bajo los aros y a Italia le quedaban pocos argumentos más allá de los triples para intentar sumar. La bocina del descanso fue un alivio para las italianas.
DIFICULTADES SOLVENTADAS CON EL PERÍMETRO (11-14) 29-53 No le sentó bien a España el paso por vestuarios y por primera y única vez en el choque los errores fueron mayores que los aciertos en este tramo de partido que a penas duró 5 minutos. Yaiza Rodríguez retomó el camino para las suyas y Esparcia y Lizarazu la secundaron para afrontar el tramo final con garantías.
ESPAÑA CREA DE NUEVO DESDE LA DEFENSA (3-18) 32-71 Las españolas se sabían ganadoras del partido pero había que rematarlo. Conchi Mongomo acertó en sus decisiones y Esparcia y Peña en los lanzamientos, por lo que la posibilidad de una reacción italiana quedaba finiquitada a los 33 minutos de juego (31-61). No se quedó ahí España que se puso el mono de trabajo, para de nuevo desde la defensa, asestar un nuevo hachazo a su rival.