A pesar del partidazo de Rosi Sánchez que tuvo el tiro de la victoria en sus manos, del enorme esfuerzo realizado por las jugadoras de ambos equipos y de la emoción vivida en los últimos minutos del partido éste se vio ensombrecido por la penosa actuación arbitral que parecía que venía con premeditación en contra de las amarillas, así nada más comenzar el encuentro se dirigían al banquillo local con amenazas y comenzaba el festival de pito: dos faltas casi consecutivas a Kathrin Ress la enviaban al banco, otras dos a Eva Montesdeoca, otras dos a Nicole Michael, así destrozaron el juego interior local en el primer cuarto.
Conscientes de la importancia del partido las de Miguel Méndez empezaron fortísimas sin dejar a las amarillas un segundo de respiro. Sjlakovic asumió el liderazgo para canalizar el ataque gallego con diez puntos al final del primer periodo y dejando la diferencia en 12 (10-22).
Las de Domingo Díaz optaron por la zona para tratar de reducir diferencias con su rival, pero Noemí Jordana abrió la lata de los tiros triples ampliando la diferencia a la mitad del segundo cuarto (17-30). Las buenas acciones de la sueca Martina Stalvant acercaban a las locales pero la fuerza gallega en el rebote hacía imposible reducir la distancia. Consciente de ello, Díaz, apostó por Argüello como base tratando de dar solidez en la dirección. En ese momento la cuarta falta personal de Nicole Michael fue clave en el esquema amarillo. Con Ress con tres faltas y la americana con cuartro, las de Méndez aprovecharon la situación para marcharse al descanso con una ventaja de 14 (29-43).
La segunda mitad vino marcada por la cuarta falta personal de Ress. El Celta Indepo aprovechó esta situación para seguir metiendo balones en la zona, pero las amarillas, contra pronóstico, y mediante transiciones rápidas lideradas por Sánchez se acercaron a 6 (43-49). Cuando más igualado estaba el partido, dos faltas técnicas a Domingo Díaz hoy en funciones de ayudante de José Carlos Viejo, y no por ello, esxtuvo perseguido por los colegiados que le descalificaron al estar sentado y a más de 15 metros de distancia dicen que oyeron sus insultos. Nuevo distanciamiento de las gallegas que administraron su ventaja de la mano de una imperial Sliskovic. A base de esfuerzo y buena dirección, las amarillas redujeron distancias para llegar al final del tercer cuarto 2 abajo (53-55).
Preparadas para un último cuarto de infarto, las dos escuadras pusieron todas sus cartas sobre la mesa. Por primera vez en todo el partido las locales empataban a 57. En ese momento la cuarta falta de Sliskovic condicionó el ataque de un Celta que agotaba sus argumentos viendo como se escapaba un partido controlado. La tímida reacción de las gallegas empezó cuando salió eliminada por faltas Kathrin Ress. Después de unos minutos finales apretados el mayor temple del Celta dejó la victoria para las visitantes.