Con la asistencia de varias concejalas del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y de toda la primera plantilla y técnicos del club baloncesto Islas Canarias, Rosi Sánchez leyó el pregón ante el numerosísimo público asistente:
Pregón 2010 – Lomo Apolinario
Buenas noches.
Del 2010 soy pregonera, a ver si encuentro la manera.
De antemano pido perdón, porque grande es la emoción.
En público no estoy acostumbrada a hablar, se me da mejor jugar.
Este año celebramos el 350 aniversario del fallecimiento de san Vicente de Paul, que nos dejó su espíritu solidario.
Es difícil expresar con palabras,
lo feliz y orgullosa que me siento de estar hoy aquí,
porque el Lomo Apolinario es donde nací.
Me han pedido que relate anécdotas de mi infancia,
seré breve, así no les entrará el ansia.
Desde pequeña traigo locos a mis padres, si en casa no me encontraban, en esta misma plaza me buscaban.
Aquí es donde me he criado y, el espíritu ganador se ha formado,
herencia de mi abuelo José Sánchez, “el veguero” denominado.
De pequeña disfrutaba con todos los deportes y, el fútbol era mi pasión, pero en mi época a una niña no se le daba la ocasión.
Si no me creen, a los de mi quinta han de preguntar,
Fran, Cuco, María Elena, Lidia, Yasmina, solo son algunos de los que me han tenido que aguantar.
Mi infancia hasta la he compartido con los animales,
durante muchísimos años mi familia inundó de cabras todas las calles. ¡Oye, oye, que a mi tío José a ordeñar le ayudé!
Qué poco me gustaba hacer los mandados, pero entrando a Cá Antoñito, Cá Pedro y a Bertita y Bernardino, a parte de la compra un trozo de alegría me llevaba. Pero qué bronca cuando en vez de ir a casa, a jugar por ahí me quedaba.
Recuerdo, que precisamente en una de esas veces,
desarrollé mi perfil de empresaria, aunque mi hermano José Luis no es que se alegrara, ya que le vendí el "sanchesqui" por ¡¡5 pesetas!!
Con mis travesuras, a mi querida hermana Toñi llevé a la locura,
cuidar de mí debía y siempre me perdía.
Qué grato recuerdo mantengo, entre muchos otros, cuando le llevaba la merienda a mi padre al taller,
ilusionada por quedarme a ayudarle, pero, por ser chica
una mano a mi madre tocaba echarle.
En fin, ya que al fútbol no me han dejado, al baloncesto me he acercado y por el mundo me ha llevado…
Campeonatos de Europa, mundiales y hasta una olimpiada,
siempre por la bandera de Gran Canaria acompañada.
Grandes cosas he conseguido, porque también suerte he tenido.
Mi alma luchadora es un regalo de Agustin, mi padre, y mi garra, como no, de mi gran "fan" Carmen, mi madre.
A Mari Carmen y Teresita, con Roque y Luis, mi especial agradecimiento, por el apoyo incondicional en todo momento…
Y a los vecinos de toda la vida, que allá donde haya ido siempre han sido mi gente querida.
Permítanme, antes de terminar, un recordatorio muy entrañable, para mi abuela Mama Sisa, para Luisita, y para doña Fela.
De ellas no se me olvida,
porque me han enseñado los verdaderos valores de la vida.
Aquí termina mi actuación, espero que les haya gustado,