El resultado final de 43 a 45 ya dice por si sólo lo espeso y lento del desarrollo del partido y la escasez de acierto de ambos combinados nacionales.
En el primer cuarto no se inauguró el marcador hasta casi pasados lo 3 primeros minutos. Por un lado, los nervios de la trascendencia del resultado del partido (el que perdiera se quedaba sin cuartos) y por otro lado que el juego del quinteto titular de la selección española es de excesivo control de las situaciones de juego, renuinciando a las transiciones rápidas y buscando terminar todos los sistemas. No obstante el equipo griego sólo anota 5 puntos en este período.
En el segundo cuarto, se intento mantener la distancia pero las helenas se aprovecharon de la poca tensión en la defensa sobre el balón y mejoraron su porcentaje de acierrto en el tiro exterior y también de los fallos del ataque español, pudiendo haberse ido empatadas al vestuario de no ser por un triple en última instancia, que dejó a España 3 arriba, 23-20.
El tercer cuarto fue bastante flojo, anotando España casi sólo tiros libres (7 puntos) y las griegas tampoco fueron más allá, con sólo 9 puntos, pero con la sensación de que con el empuje de su público (1.200 seguidores) podían salir victoriosas.
Afortunadamente España contó durante el último cuarto con una excepcional Balart que, con 28 rebotes y 11 puntos, sacó adelante a esta selección U16 y la clasificó para cuartos, donde nos espera el cruce con Francia el viernes a las 19.00 (h.i.). Será bastante complicado derrotar a las de Olivia Epoupa, sin duda la mejor base del torneo, que practica un juego muy rápido y con unas pivots de aspecto imponente.