Al Gran Canaria 2014 La Caja de Canarias le encanta Hondartza. Es un destino del que muchas veces saca algo positivo. Como ayer, cuando consiguió un nuevo triunfo, que le sirve para salir de la zona peligrosa.
El equipo grancanario fue claro dominador del partido y su victoria iba a ser cómoda. Así se entendía con los parciales de los tres primeros cuartos 9-16 y 25-36 al descanso, 38-57 al final del tercer cuarto ya falta de ocho minutos, con un 40-62 en el marcador.
Pero si el Hondarribia-Irún hizo un 22-0 el martes ante el Olesa, ayer firmó un 18-0 en seis minutos. La presión en toda cancha, unido a la permisividad local y los fallos de las amarillaslas pocas veces que llegaba a la zona contraria, junto a un gran acierto local de cara a canasta fueron los ingredientes de un cocktail explosivo.
Las bidasotarras se acercaron hasta el 58-62 y tenían opciones de remontar, pero una canasta de Bavendam fue anulada por dudosos pasos y De Forge falló un triple.
Ahí se acabó la épica y se notó el cansancio de tres partidos en una semana. Las aguas volvieron a su cauce y el Gran Canaria 2014 La Caja de Canarias retomó la senda hacia esa victoria que mereció, por un 62-76 inapelable.
El equipo insular estuvo siempre más metido en el partido, con buenas ventajas iniciales (0-7, 2-12) y ya en el primer tiempo había tenido quince puntos de ventaja (19-34), aprovechando el estado de gracia de Warburturn, que llevaba 21 puntos en el 25-36 del descanso, sin apenas fallo.
Sin el aliciente de la Copa -la Federación Española confirmó que será de cuatro- los clubes de la Liga Femenina de Baloncesto harán una reunión urgente el próximo martes en Madrid para hacer el último esfuerzo en consolidar una competición que está entre las mejores de Europa pero que no obtiene el respaldo institucional que merecen estos equipos y se va a luchar para conseguir que la gran fiesta del baloncesto femenino español, la Copa de SM La Reina se haga como en ediciones anteriores con ocho equipos.